miércoles, 1 de abril de 2009

Carta desde Miami

Os escribo desde Miami, donde llevo casi tres meses trabajando para la productora que llevó adelante la película Bella, de Eduardo Verástegui. La experiencia está resultando fabulosa. Por supuesto, el clima y la situación geográfica son más que inmejorables, pero mejor que todo eso es vivir la experiencia de colaborar con una empresa implicada en los medios de comunicación y, al mismo tiempo, comprometida con los valores que hacen crecer a la persona como tal. La productora se llama Metanoia Films y su sede principal se encuentra en Los Ángeles. De Metanoia surgió una segunda empresa llamada Positive Media, localizada en Miami, que es donde yo me encuentro. Me gustaría contaros un poco la historia de todo esto, y las razones que hacen que me sienta partícipe de lo que está siendo un increíble cambio hacia bien en los medios de comunicación a nivel mundial:

Hace apenas unos años resultaba impensable encontrar una película acerca de Cristo que pudiera hacer taquilla. Cuando, por el año 2000, Mel Gibson propuso rodar un filme dedicado exclusivamente al momento más cruento de la vida de Jesús, todos los analistas confirmaban que se trataría de un auténtico fracaso en taquilla. Sin embargo, el lanzamiento de la película en 2004 supuso una auténtica revolución entre todo tipo de movimientos cristianos, que la apoyaron y respaldaron, logrando mostrar a Hollywood y al mundo entero que los cristianos tienen una presencia real como público en las salas de cine, con una taquilla espectacular.

Tres años después, Eduardo Verástegui, afamado y bellísimo actor mejicano con un estilo de vida propio de quien lo tiene todo al alcance: fama, dinero, mujeres..., se encontraba en Hollywood preparando su personaje para una película. Tuvo la grandísima suerte de encontrar a una mujer capaz de abrirle los ojos y mostrarle que todo aquello que había perseguido durante su vida no merecía la pena, sólo Dios era el tesoro que podría darle la felicidad. Su vida cambió por completo, hasta el punto de rechazar toda oferta que supusiera representar un papel que fuera contra su fe.
Al no encontrarlo, decidió crear una productora que sólo hiciera películas con mensaje constructivo. De ahí surgió Bella, película acerca del encuentro casual entre dos desconocidos que logra salvar la vida a un bebé nonnato, y que recientemente pudimos ver en las salas de cine y hoy se encuentra a la venta como DVD.


Dos películas distintas, una acerca de la muerte de Cristo, y otra acerca de la historia que salvó la vida a un bebé. Pero entre ambas hay una relación espectacular, puesto que el público cristiano supo mostrar al mundo entero que tiene la fuerza suficiente para hacer frente a la negatividad de ciertos filmes que Hollywood, conocido también como la fábrica de las ideas, pretende mostrarnos como normales.

Producir una película con mensaje positivo, sea familia, sea pro vida o que muestre un estilo de vida sano y coherente, supone una gran desventaja de cara a la taquilla y promoción del filme, por lo que la mayoría de ellas acaban ahogadas en un mar de negativas o, simplemente, sin presupuesto para ser realizadas.

Sean Wolfington, uno de los productores mayoritarios de la película Bella, tras el éxito de ésta, creó Positive Media, empresa dedicada a dar un impulso a toda película y/o medio de comunicación ya realizados, que necesiten ser difundidos al mundo entero. Así, y con el esfuerzo de cada persona, una a una, podemos lograr que el mercado audiovisual dé un giro de 180º en favor de quienes más lo necesitan: las personas.

¿No somos nosotros, uno a uno, quienes compramos los tickets en taquilla cuando vamos al cine? Pues uno a uno es como esta pequeña productora busca abrirse camino en el mundo. Imagina que un día recibes en tu correo electrónico la noticia de que una de estas películas va a salir al mercado. Una película fantástica, que podría ayudar a millones de personas, se encuentra en tus manos para poder salir adelante.
¿Harías algo para ayudarla?
www.positivemediaresources.com
¿O preferirías trabajar directamente en la empresa?
www.positivemediainternship.com

Marta

2 comentarios:

Paula M. dijo...

Querida Marta :
gracias por tu carta. Me ha entusiasmado leerla y descubrir entre líneas que las mujeres también pensamos en aportar lo mejor que tenemos al resto del mundo. Y si para eso hace falta cruzar el charco, suerte que hay personas como tú dispuestas a correr el riesgo para arrimar el hombro... Muchos dicen "que morro" cuando alguien tiene una oportunidad de este tipo, pero en realidad pocos se atreven a pedirla y salir de su vida sillón-bowl para ser parte de una solución. P'alante ! ;")

.... dijo...

muy curioso su blog..

saludos