miércoles, 11 de febrero de 2009

Desde la India, una mujer que trabaja para la mujer

Hace unos días tuve la oportunidad de charlar en Valencia –por motivos de trabajo- con una mujer de esas que vale la pena conocer y por eso os lo cuento en el blog. Bilbaína de nacimiento y afincada desde hace 14 años en Delhi, Fátima Villanueva me cuenta con pasión la aventura en la que se encuentra embarcada en los últimos 3 años de su vida: crear en Nueva Delhi un Centro de Capacitación para la mujer india en el que puedan formarse 560 mujeres: Kamalini.



Fátima, ¿Porqué decidiste implicarte en este proyecto?
Cuando hace 14 años llegué a la India me chocaba todo: ¡lo bueno y lo menos bueno! Ahora 14 años después puedo decir que me admiro con todo. ¿Cuál es la diferencia? No lo sé, pero realmente me ha cambiado la perspectiva que tengo de las mismas cosas. Supongo que entonces, al llegar, todo era extraño para mí, ahora de algún modo es algo mío. Entiendo mejor las cosas y así me encuentro con más derecho de hacer una crítica positiva de lo que no me parece bien. Quiero mejorar esto último y a la vez ser agradecida con lo bueno que recibo del país.

¿Qué es lo que más te ha impactado sobre la situación de la mujer en la India?
En Delhi estoy en contacto diario con muchas mujeres indias. Aquellas con quienes me relaciono habitualmente por trabajo, amistad, etc son mujeres como yo, y la diferencia es que ellas son indias y yo española; tenemos muchas cosas en común y trato de relacionarme con ellas sobre esa base común, respetando lo que no coincidimos.

Además hay muchas mujeres que están ahí, en la calle: trabajando en unas obras acarreando ladrillos sobre su cabeza, o picando piedra. Otras están limpiando en condiciones poco dignas, o cocinando sin un mínimo de higiene. Otras mendigando para conseguir 4 rupias que luego tendrán de dárselas a sus maridos para que las malgasten. Otras, chicas jóvenes que vienen de los pueblos a Delhi a ganar dinero con la mejor intención y caen en manos de agencias sin escrúpulos que las explotan en todo tipo de actividades.



Viendo estas cosas y muchas más, no podía quedarme indiferente. Así es como comenzamos a promover acciones sociales para desarrollar posibilidades para la mujer menos privilegiada, que les lleve a tener una vida más digna, como el proyecto Kamalini. En esta labor siempre me ha parecido importante implicar a mujeres indias de clases sociales más favorecidas que sean solidarias con las otras. Parece de perogrullo, pero no siempre resulta fácil conseguir este objetivo. El sistema de castas en India es todavía muy fuerte.

¿Qué valor/es puede transmitir la mujer india a una mujer española?
La paciencia ante las dificultades, el no crearse necesidades que ciertamente no lo son. Vivir con sobriedad. A veces se confunden estas cosas con cierta pasividad. Ciertamente en ocasiones puede serlo, pero no cabe duda de que es un valor que tienen y que nosotras, por estar completamente “acolchadas” en la sociedad del bienestar, no somos capaces de aguantar, de vivir así.

..........La entrevista continuó tratando de otros temas interesantes pero termino aquí. Quiero no obstante aprovechar estas letras para agradecer a Mª Angeles y Lucía sus donativos a este proyecto, con ocasión del “bazar solidario” que han realizado las pasadas Navidades:


¡Muchas gracias por vuestra colaboración con Kamalini!!


Elisa

2 comentarios:

Ana dijo...

Gracias Fátima por la labor que haces y por invertir tiempo y dinero en proyectos sostenibles. Desde luego que tenemos mucho que aprender de esas mujeres.

Gracias también a MªÁngeles y Lucía porque sin darnos cuenta nos habéis hecho participes de ese proyecto. Estuve en el bazar y me compre un collar hecho a mano ideal, soy la envidia de la oficina!
Sigan construyendo proyectos que valen la pena.

Marta, Blanca, María, Chispa Jose Ignacio, Palalo dijo...

Mujeres comprometidas, con ilusión. Gente com fátima y vosotras haceis mejor el mundo!!!!
Un abrazo Aurora